
Hace unos dĂas hicimos una escapada de fin de semana a Bucarest, la capital de Rumania, y como buenos huĂ©spedes nos mezclamos en el medio ambiente. Pero la cámara en el pecho nos ha traicionado todo el tiempo. Este artĂculo lejos de ser una guĂa completa de objetivos es para dar algunos consejos.
Visitar Bucarest:
Caminar por la ciudad es muy agradable porque hay muchos parques y áreas recreativas, pero preste atención para evitar decepciones.
Trabajos de señalización:
Esto es algo que no parece tener mucha importancia y el “lĂo” es relativamente fácil si andamos despistados.
Cruzar la calle en Bucarest:
Antes de cruzar la calle mirar a ambos lados y luego mire de nuevo. Una luz verde no garantiza el paso libre y es muy, muy común para los coches pasen a alta velocidad en rojo. La arteria principal de Bucarest, Calea Victoriei, se parece más a una pista de carreras de una calle normal.
Los perros callejeros de Bucarest:
Bucarest se dice que hay muchos perros callejeros. En mi zona habia muy pocos, mientras pasea por un parque vi algunos como en cualquier ciudad. El sentido común nos dicta que tener cuidado porque al no tener dueño pueden no estar vacunados y tener enfermedades. En general se les ve con el rabo entre las piernas.
Aparcamiento:
Nosotros no utilizamos el coche, pero es muy difĂcil aparcar. Pero si usted encuentra una gente amable, no se olvide de dar un par de LEI (moneda rumana), en agradecimiento y para “cuidar de su coche.
Zonas peligrosas en Bucarest:
Como en toda ciudad hay lugares donde es mejor no ir, especialmente durante la noche. En Bucarest son Gara de Nord, Pantelimon y Ferentari. Una visita nocturna nos dará muchas posiblidades de acabar con mala noche.