RĂo de Janeiro, el paraĂso

Imagina que tu cuerpo es una experiencia definida solamente por los sentidos, la piel es la medida necesaria y suficiente para vivir todo. Para disfrutar de todo, absolutamente todo. Imagina que el tiempo se detiene, la imagen se pierde el silencio y se expande en un nirvana celestial, el poder del mar que rompe el monĂłtono sonido del viento, que ahora cambia por una brisa hĂşmeda y una delicada caricia de su piel con delicioso rocĂo de una mujer hermosa, una hermosa morena carbĂłn con el cuerpo quemado color naranja.
Imagine que el calor se complementa con el fresco y la delicia de una bebida, que interpreta la piel de arena y se sumerge en el sueño, con razĂłn, mĂşsica. Imagina que abres los ojos y ves a RĂo de Janeiro, el paraĂso.

