Estambul

“Si uno no tenÃa más que una sola mirada para dar al mundo, uno debe mirar en Constantinopla”, se maravilló de Alfonso de Lamartine, el escritor francés del siglo 19 y el polÃtico. Dieciséis siglos como la legendaria capital del Imperio Romano Bizantino, y otomano, Estambul desde hace mucho tiempo fascinado al mundo civilizado. La ciudad única que abarcan dos continentes, fÃsica y metafóricamente puentes de las culturas y las filosofÃas de Europa y Asia, Oriente y Occidente. Históricamente, una fusión tolerante pot-como el centro de la Cristiandad durante más de un milenio y el asiento del Islam por otros 500 años-que sigue siendo el hogar del Patriarcado de la Iglesia Ortodoxa Oriental, sefardà sitios de herencia judÃa, y los legados de numerosos grupos étnicos. Se encuentra en la encrucijada de la historia humana, un extenso 700 millas cuadradas (1.812 kilómetros cuadrados) montañoso repleto metrópolis con cerca de 20.000 lugares de interés cultural desde el sexto milenio antes de Cristo hasta nuestros dÃas. Flanqueando 19 millas (30 kilómetros) del estrecho del Bósforo, entre el Mar de Mármara y el Mar Negro, es uno de los ejes de las rutas comerciales en todas las direcciones. Aunque ya no es un capital, Estambul es el centro cosmopolita de la República de TurquÃa, su centro financiero y ciudad más poblada. La población supera los diez millones proliferación, el hacinamiento empedradas carriles pueblos frente al mar y de vidrio y acero de los distritos empresariales, partidos de fútbol de primera espÃritu y bulevares de alta costura. Bizancio, la Nueva Roma, Constantinopla, Estambul antiguo. Su nombre ha cambiado, pero perdura la gloria.

